MEDITACIÓN 03092026 – Canal Esperanza de Vida
“Oh Señor, óyenos. Oh Señor, perdónanos. ¡Oh Señor, escúchanos y actúa! Por amor a tu nombre, no te demores, oh mi Dios, porque tu pueblo y tu ciudad llevan tu nombre”. Daniel 9:19 Daniel estaba desesperado y hace una oración desesperada. Si nos damos cuenta, su oración tiene todos los ingredientes de una oración según la Biblia nos enseña que debemos orar, pero tiene un ingrediente peligroso: la demora. El mejor tiempo es el tiempo de Dios, pero decir a Dios “no te demores”, no es una forma muy correcta de orar. Decir “no te demores” es decir que nos responda tan pronto como sea posible. Y pudiera parecer que es una forma normal de orar, pero es como decir que queremos una respuesta fácil o rápida. Pensemos en un niño al que se le compran todos los juguetes que quiere en el mismo instante en que lo pide… ¿los valorará? Ahora pensemos en otro niño en que se le compran los juguetes en el momento oportuno y no cada vez que abre su boca… ¿no creéis que los valorará más? Mientras el primer niño se está relacionando con un juguete tras otro, sin hacer caso de sus padres, el[…]
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