“Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!” Juan 15:7
Notemos las dos condiciones que Dios nos pone para ser escuchados: “permanecer en Él y que Su Palabra permanezca en nosotros”.
Si recordamos, el mandato de Dios a Josué que vimos no hace mucho decía: “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Sólo entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas”. Otra traducción comienza así: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley…”
El caso es que, para “permanecer” en el Señor, debemos de “permanecer” en Su Palabra. Permanecer es conocer, relacionarse, obedecer.
¿Puedes conocer y relacionarte con tus papás sin conocer sus palabras y sin obedecerlas? ¿Verdad que no? Pues lo mismo pasa con Dios.
Los niños educados en el judaísmo, tanto entonces como ahora, se aprenden de memoria los cinco primeros libros de la Ley. Entonces lo hacían porque la Ley lo decía y además no tenían copias. Hoy lo hacen porque, a pesar de tener copias, la Palabra de Dios así lo indica y ellos la siguen al pie de la letra.
“Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.” Deuteronomio 6:6-7
¿Cómo se puede repetir una y ora vez y hablar de ello en la casa, en el camino y allá donde estés si no lo sabes de memoria? En aquella época no había Biblias escritas.
Y es por eso que, siguiendo este mandato, los judíos enseñan a sus niños a aprenderse los cinco libros de la Ley de memoria. Pero ellos no lo aprenden de cualquier forma. Ellos se aprenden cada palabra, cada punto y cada coma (eran diferentes entonces y ahora) y cada acento, es decir, no podía haber el más mínimo error en el aprendizaje y la memorización de las Escrituras.
Y esto nos lleva a nuestro aprendizaje. ¿Cómo aprendemos la Palabra de Dios? ¿Nos esforzamos en aprenderla tal cual fue escrita? ¿La aprendemos de memoria? ¿La enseñamos en la casa, en el camino, la acostarnos y al levantarnos? ¿Permanecemos en ella? Recordemos que no podemos permanecer en el Señor si no permanecemos en Su Palabra porque para permanecer en Él debemos de conocer lo que dice y ponerlo por obra.
“Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido!” Juan 15:7
¡Oremos!
Iglesia Esperanza de Vida – Valencia
Calle Campet de Tomàs, 13
46220 – Picassent (Valencia) – España
Móvil: (+34) 620 05 16 30
esperanzadevidavalencia@gmail.com
Cómo llegar
Horario de Actividades Semanales
DE LUNES A SÁBADO
Reparto de alimentos
MARTES
19 h Reunión en Catadau
MIÉRCOLES
17 h Consejería
18 h Discipulado Bautismo
19 h Estudio bíblico y oración
JUEVES
19 h Reunión de Jóvenes
SÁBADOS
Uno diferente al mes, reuniones jóvenes, mujeres, hombres y matrimonios
DOMINGO
11:30 h Culto dominical
TELÉFONOS DE INTERÉS
IGLESIA: Fernando 620 051 630
ASOCIACIÓN: Fina 661 144 296
RASTRO: Bogomil 603 459 429